De mayor quiero ser…

Cuando era pequeño quería ser futbolista, también bombero o policía, todas esas cosas que nos vendían como los héroes del momento, héroes efímeros que no llegaron a calar lo suficiente como para generar una vocación.

Jugaba al fútbol con los chicos del pueblo algunas noches a la semana, pateaba balones en casa, pero nunca tuve, ni lo busqué, un equipo en el que entrenar o participar de torneos, simplemente me divertía patear, y muy mal, la pelota.

Lo de policía no fue muy allá pues no paso de juegos a policías y ladrones entre los cultivos de maíz o papa en la finca de los abuelos con los primos y amigos.

Sin darme cuenta la adolescencia llegó con toda su carga de rebeldía y pasión moviendo y removiendo todo mi mundo interior y entonces decidí que quería ser poeta, sí poeta. Escribí mis primeros versos al amor, a la soledad y el desengaño.

Desde entonces no he dejado de escribir, poesías, cuentos, guiones y material periodístico.

Ahora en serio, de mayor voy a ser periodista

Al terminar el instituto llegó el momento de decidir que iba a ser de mi vida a cuál oficio quería dedicarme el resto de mis días y sin pensarlo mucho decidí que estudiaría periodismo.

Jairo Zambrano

Esta decisión abrió la puerta a un largo camino lleno de aventuras y desventuras, incertidumbres y aprendizajes continuos.

Descubrí que el mundo de la comunicación era mucho más amplio de lo que imaginaba y que además debía decidir cuál rama elegir. Me decidí por el periodismo.

La época universitaria fue un gran laboratorio de experimentación, conocí la belleza de la fotografía, el poder del video y la magia de la escritura, tres de las cosas que seguiría haciendo el resto de mi vida profesional.

También exploré el mundo de la narración oral, vamos un cuentero de los que se ponen en las plazas a contar historias a cambio de cuatro monedas, unos aplausos y algún guiño de ojo.

¡Ah y descubrí internet, el correo electrónico y los chats! Sin saber que cambiarían mi vida.

Estas herramientas también pueden cambiar la tuya y la de tu negocio, escríbeme y descubrimos cómo.

Soy periodista, ahora a trabajar

Hay algo que no nos dicen en las universidades, ni entonces ni ahora, y es que cuando terminas la carrera tienes que buscarte la vida en un mundo laboral para el que no te han formado, un mercado laboral que dista décadas del modelo educativo por el que has pagado un dineral.

He tenido suerte en este sentido, no mi papá no es dueño de un periódico, pero la vida ha puesto a buenas personas en mi camino, personas que me han abierto puertas que jamás imaginé.

Mi primer trabajo fue haciendo fotografías para un portal web de vivienda de la casa Editorial más importante de Colombia, El tiempo, mi puerta de entrada sin retorno al mundo digital. Después estuve en la redacción web del portal de vivienda y del de autos.

En este periodo conocí las redes sociales y empecé a tener presencia en algunas de ellas como Flickr y MySpace.

La extinta Terra me acogió un par de años como redactor web de canal de autos. Ahí aprendí las estrategias de posicionamiento de contenido, el SEO que se usaban entonces, la importancia de la analítica de datos de navegación.

Como nada dura para siempre, la era Terra se terminó y llegó el llamado a una gran aventura que fue la investigación y redacción de los contenidos para el libro Caminando por El Tolima, un libro de gran formato encargado por una empresa minera.

Por esa época creé mi primer blog de contenidos periodísticos y empecé a experimentar con la creación de videos para la joven red social youtube.

Mi mundo laboral cambió entonces de rumbo y fui a parar a una agencia de comunicaciones, aprendí lo que significa trabajar en un gabinete de prensa, hacer notas y comunicados de prensa, gestionarlos con los medios de comunicación, organizar ruedas de prensa y eventos, vamos una maratón de aprendizaje increíble.

Volví a los medios de comunicación por unos años más como redactor y coordinador editorial web, pero hubo un momento en que todo esto perdió sentido y necesitaba algo más.

Me fui a trabajar en una agencia de publicidad como community manager, porque era el boom del momento, era el futuro de las comunicaciones y bueno, si que fue una experiencia interesante, aprendí muchas cosas, pero aún no era lo que quería para mí.

Nuevas fronteras nuevos retos

Lo dejé todo, literalmente. Me fui a Chile en busca de algo, quizás en busca de mí mismo y me encontré.

Me encontré solo en otro país, con poco o nada de dinero, trabajé de camarero, como recaudador de cartera en un call center y como redactor en una revista de minería.

Un día de manera inverosímil llegó una oportunidad única, coordinar un proyecto a nivel nacional de información a usuarios del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones de Chile y lo hice, fueron cinco años intensos de subidas y bajadas, de aprender cada día algo nuevo, recorrer el país y conocer sus gentes, sus necesidades y su geografía tan única.

Era el momento de dejar Chile y empezar una aventura en otros lares. España país natal de mi esposa, a quien conocí en Chile, nos esperaba para acogernos a los tres, si los tres veníamos con bebé a bordo.

Nada es como parece, el primer mundo, la pujante y renaciente España que emergía de la crisis como el ave Fénix, tenía resaca, los índices de desempleo parecían reducirse solo en los titulares de los medios de comunicación.

Empleos precarios con salarios más precarios aún. Hay que pagar facturas, hay que comer y somos tres. Hostelería el salvavidas de muchos españoles y emigrantes en temporada de verano, un verano, dos veranos… si te subes a la rueda de los trabajos temporales es posible que ya nunca te bajes.

Emprender hay que emprender, retumbaba en mi cabeza una y otra vez. España el mejor país para emprender decían los titulares de los medios.

¡Pues bueno emprendamos!

Casualmente estando en proceso de empezar a darle forma a mi manera de emprender me llama una agencia de publicidad para colaborar con ellos como autónomo, la patada que necesitaba para lanzarme al agua y aquí estoy a flote, remando y luchando contra la corriente.

Si has llegado hasta aquí es porque no te ha dominado ni el tedio ni el sueño y eso es fantástico.

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Jairo Zambrano

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