Rozalén consagra un público íntimo en América Latina

La cantautora albaceteña se presentó el pasado 17 de abril en Santiago de Chile, en donde interpretó canciones de su reciente álbum Quién me ha visto… y también de su primer trabajo Con derecho a… en un auditorio íntimo y con gran afluencia de público que a pesar de la noche lluviosa de la capital chilena asistió al recital.

Con canciones como entre otras Somos, Berlín, los artistas, La belleza y 80 veces, hizo corear al auditorio, que se emocionó al escuchar la versión de ‘Volver a los 17’, de icónica cantautora chilena Violeta Parra.

Un recital en el queRozalén hizo gala de su sencillez y su buen humor, agradeciendo la asistencia y la acogida del pueblo chileno.

Conversamos con ella…

¿En qué momento de tu carrera se integró el tema social a tu música?

No sé si hay un momento en el que dices que esto es así, pero yo creo que es algo que venía desde siempre, la educación que he recibido, al colegio al que fui que era un colegio de monjas y ellas  siempre nos metían en el pensar en los demás  y bueno luego digo que la música siempre ha estado ahí, yo digo que cantó desde que hablo porque mi madre canta muy bien y me enseñó canciones y mi abuela me enseñaba como expresarme y empecé a tocar instrumentos desde muy pequeña y luego me interesé en la psicología, pero siempre tocaba, hacía conciertos y hacía canciones, así que cuando terminé la carrera fue cuando dije pues mira a lo mejor debo intentarlo con esto con el hobbie con lo que me hace muy feliz, pero no sé si hay un momento determinado.

¿Tu música tiene un componente social, has notado que genere un impacto en tu entorno?

Me parece normal que lo social esté asociado con la izquierda, las políticas de izquierda siempre ocupan más por eso, pero sí que ahora todo está cambiando pues la derecha también mete cositas así, pero nosotros tenemos un público muy variado y con el sentido del humor le quitas importancia a las cosas, entonces también lo primero que hacemos es reírnos, yo me rio de mi misma, en las canciones primero me autocritico entonces de esa manera ya todo como que es menos importante, entonces podemos hablar de las cosas sin que nadie se moleste, porque yo soy la primera que dice que no soy perfecta y que me equivoco.

Algunas canciones tuyas tocan temas que son complejos para la sociedad, el sida, la exclusión social, el maltrato a la mujer, de una manera sencilla de asimilar ¿cómo ha sido el proceso para llegar eso?

No ha habido un pensamiento de vaya voy a hacer las cosas así para provocar esto, como ni siquiera quería dedicarme a esto pues me salía de manera natural y para mí era casi una terapia, casi todo lo que yo cuento es porque en alguna manera me toca, entonces sí que me dicen amigos que tengo ua manera muy directa de decir las cosas y que las entiende todo el mundo, pero porque me parece que a veces nos complicamos muchísimo, que todo es mucho más fácil y más sencillo si partimos de lo humano, ya está.

Ser original en la música hoy en día con tanta competencia es difícil ¿Cómo llegaste a ese punto que te hace diferente?

Nosotros venimos de una generación que ya teníamos accesibilidad a toda la música, o sea yo empecé tocando folk, folklore español, pero luego de repente cuando ya te hacías a CD’s pues metías una canción de hip-hop o una de la Lola Flores no sé, entonces a la hora de componer sí que se ve. Al principio era un problema porque la gente nos decía que no podían etiquetarnos, no sabían cómo vendernos porque decían esta niña canta de todo, pero sí que, yo si me tengo que etiquetar porque no hay manera me metería dentro de la canción de autor y que además ahora en España estamos como una generación que hacemos estilos muy diferentes y no pasa nada porque la gente ya sabe que de un paso doble va a pasar a un bolero a una más rapeada a un regué, lo que sea.

La versatilidad está muy presente en tus discos…

Pero yo creo que eso es muy positivo nuestra etiqueta es que no hay etiqueta y estamos en tierra de nadie o en tierra de muchos, lo que pasa es que yo además, mi intención es seguir aprendiendo y quiero tocar todos los palos que pueda, me gustaría cantar en diferentes idiomas, por ejemplo tengo ahora obsesión por hacer algún fado por ejemplo, mamar de la música brasileña, la cubana, la música es tan infinita que no sé en vez de… que especializarse en algo está bien, pero si podemos coger un poquito de aquí y de allá y hacer que las cosas sean más ricas a mí me parece una opción muy válida.

Has utilizado la música más allá, en procesos con  personas con Alzheimer y jóvenes en riesgo de exclusión social ¿Cómo fue trabajar en esos proyectos y qué experiencias te dejo?

Partiendo de lo que es la musicoterapia, que es una terapia psicológica pero que utiliza la música y todas las herramientas que tiene la música que son muchísimas, entonces con párkinson que fue las primeras prácticas que hice, fasciné porque bueno se intenta mejorar la calidad de vida de las personas y donde tiene las taritas se intenta ralentizar el proceso, por ejemplo yo no sabía que la articulación se estropea entonces a través del canto, de las canciones que más les gusta a ellos, la memoria todo el mundo sabe que las canciones es lo último que se olvida, entonces imagínate la conexión tan bestia que tiene el ser humano con la música no. Por ejemplo a la hora de andar ellos se bloquean entonces con un tambor íbamos siguiendo los pasos y ellos centrados en el tambor andar a ese ritmo, entonces como focalizan la atención en eso pues no llegan a temblar, eso luego ya lo llevan a su vida diaria, a andar por la calle. Me fascinó también algo muy potente de la musicoterapia con niños autistas, por ejemplo, es brutal, es brutal porque hay casos en que no hay siquiera comunicación, no hay forma de hacer contacto visual, entonces a través de un piano son capaces de hablar, de comunicarse, de tener un lenguaje, es brutal, es difícil de explicar pero roza lo mágico, pero todo tiene un sentido, es que las personas no somos ni blancas ni negras, hay grises, y hay otras estructuras del cerebro que pueden comunicarse de otra manera, entonces en España la cosa va floja porque aún no se conoce mucho la musicoterapia pero poco a poco yo espero que cada vez se utilicé más porque es riquísima.

Bueno trabajé en Lavapiés sobre todo con el tema de la mujer y con los niños, se trabajaba la autoestima, en las mujeres el auto-empoderamiento a través de la audición de canciones  con letras potentes o con niños mezclando diferentes artes, por ejemplo pintar escuchando determinadas canciones eran diferentes los dibujos y a través de esos también se podía leer lo que había detrás y un montón de cosas, pero eso hay que primero pensar donde está el problema e intentar solucionar un poco, ahí claro en el Barrio de Lavapiés de Madrid hay mucha multiculturalidad entonces también se trabajaba eso, la riqueza de las culturas que ahí había y el cero prejuicios.

Con la musicoterapia hay un montón de cosas que sabía y que sabemos pero hasta que no las estudias pues no eres consciente de lo importante de lo importante que es la música y lo que provoca, luego cuando dicen sería imposible vivir sin música, totalmente, nosotros tenemos ritmos naturales en el cuerpo, andamos a un ritmo, nuestro corazón va a un ritmo, eso ya es música, a la hora de componer a mí me ayuda mucho saber que los acorde mayores producen alegría y los menores tristeza, es algo que también tú no sabes por qué empiezas a componer y con unos acordes te pones más melancólico y con otros provocas otras cosas, lo que me ha aportado es el conocimiento, saber porque las cosas las estaba haciendo de esa manera.

¿Qué aprendiste de tu primer álbum?

Risas, creo que estoy aprendiendo más ahora de mi primer álbum que cuando lo hice, porque yo era más pequeña cuando lo hice y eran canciones que yo hacía para mí, porque me sentaba bien, porque era mi manera de desahogarme, de hacer terapia conmigo misma, entonces no tenía ni idea de que esa canciones le iban a servir a alguien, entonces era un vomitar y ya está, ahora sí que las escucho y digo esto lo hice por esto, pero ahora claro en la que mi segundo disco si que inevitablemente ya cuando compones ya sabes que, bueno, tienes un público que espera algo, soy como más consciente de que quiero contar cosas importantes, de que quiero ser más comprometida, más coherente con mi forma de pensar, entonces también tienes ese miedo de decir voy a perder frescura o ya no va a ser tan de verdad lo que haga, pero bueno, también soy de las que piensan que cuando uno trabaja consigue.

¿Sigues estando la poesía en tu vida?

Ahora yo creo que cada vez más, porque yo leía muchísimo pero leía sobretodo prosa, en cambio estoy viviendo  unos años de amor profundo con autores y con poetas que desconocía o que los había leído de otra manera, ahora no sé, Eduardo Galeano por ejemplo no le había leído con atención, pues ahora estoy como obsesionada con Cortázar, Borges, Neruda, en España encima tuve la oportunidad de conocer a Luis García Montero, Almudena Grandes con todo el tema de la mujer, Gioconda Belli, no sé es todo muy diferente y ahora leo la poesía de otra manera, intento también ser un poco más poética en lo que escribo pero también sin perder el punto este de popularidad, de que todo el mundo te entienda, es complicado, pero yo siempre digo que mi décimo disco será el bueno porque quiero hacerlo bien.

¿Cuál es tu poema favorito?

Mi poema favorito, no sabría decirte uno, hay uno de Gioconda Belli, que se va comparando todo el tiempo con Naomi Campbell, no recuerdo bien como era pero ella se compara, su cuerpo con el de una supermodelo e intentaba decorar los defectos suyos para que todo fuera mejor y yo a raíz de eso hice una canción, para los dos, que también no sé, como que mamé mucho de ahí. No sé es que hay tantos poemas diferentes, todo el tema de los poetas que han sufrido la guerra  civil en España o en Latinoamérica, pues también me tocan de una manera muy espacial, no sé por qué.

¿De la poesía de tu infancia cuál marcó tu vida?

Eran poesías muy populares que yo creo que ni siquiera sabemos de quien son, mi primera poesía hablaba de una pastorcita, era como un poema infantil en el que una pastorcita le llevaba un queso a Jesucristo, a niño Jesús, esa me acuerdo aún, era muy cortita pero la recuerdo mucho porque mi abuela me decía como ser expresiva, cuando por ejemplo decía tengo que ordeñar y me decía pues haz como si ordeñas la vaca, entonces a esa le tengo mucho cariño.

¿Qué te deja tu gira por América Latina?

Es que tenemos una conexión tan bestia que, no sé, las veces que he venido para acá siento que se me abren las venas, que hay algo que me hace estar más inspirada, miro cada cosa de otra manera, estoy súper emocionada todo el rato, creo que tenéis un punto de similitud,  que sois un pueblo que como nosotros ha sufrido mucho y también se ha superado a sí mismo, entonces creo que tenéis tanto que aportarme que no me quiero perder el conocer mucho de aquí.

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