Escritorio con ordenador portátil, taza de café y objetivo fotográfico tema emprender a los cuarenta

Toda idea nueva pasa inevitablemente por tres fases: primero es ridícula, luego es peligrosa y después… ¡todos la sabían!

Víctor Hugo

El emprendimiento es un salto al vacío que nos han idealizado los medios y la economía digital como una aventura de jóvenes genios e idealistas que quieren cambiar al mundo.

Con la explosión de la economía digital y los meganegocios de Silicon Vallei surgió el estereotipo del joven universitario idealista que cambió la forma de hacer algo trabajando con ímpetu desde el garaje de sus padres.

Imposible no pensar en la película La red social en la que se muestra como el mismísimo Mark crea Facemahs, lo que hoy es Facebook, en una noche de borrachera con sus amigos para vengarse de su novia que lo había dejado y de ahí parte toda una frenética carrera hacia el éxito.

Todo eso suena muy romántico y tiene mérito, pero emprender es mucho más que eso, va más allá de los garajes americanos.

Es la capacidad de las personas inconformes de asumir nuevos retos y proyectos para avanzar como individuos y como sociedad hacia algo mejor, creer en sus ideas y trabajar para materializarlas, se pude emprender a los cuarenta o a los dieciséis si se tiene el espíritu.

El emprendimiento según la RAE es “acometer y comenzar una obra, un negocio o un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro”.

Yo digo que emprender en una forma de rebeldía, de decir basta a las soluciones y productos masivos e impersonales, para crear soluciones que se ajusten más a las personas, que entiendan y resuelvan problemas de la gente de verdad. Es ayudar a otros desde la empatía y lo humano para que sus vidas, trabajos y negocios les permitan tener una vida más feliz.

Emprendimiento y edad ¿qué relación hay?

No hay ninguna relación, pero como decía hay un estereotipo de emprendedor creado por los medios y es de una persona joven recién salido/a del cascaron con sueños utópicos que quiere comerse el mundo y lo logra.

Si bien es cierto que los menores de treinta años son uno de los colectivos con mayor potencial de innovación y creatividad, no quiere decir que sean los únicos con esas cualidades y tampoco que estas sean las únicas cualidades necesarias para emprender con éxito.

Emprender después de los cuarenta también tiene algunas ventajas que pueden favorecer el éxito del proyecto, aunque también tenga dificultades adicionales.

Según el Informe GEM (Global Entrepreneurship Monitor) España 2017-2018 el perfil de los emprendedores se sitúa en una media de los cuarenta años. Es decir que los emprendedores del país no son tan chavalitos como se creía. Además, son personas con formación superior y por cada 10 hombres hay 8 mujeres emprendedoras.

En este sentido la revista Harvard Business Review publicó un artículo en el que indica que la tasa de emprendedores con éxito mayores de cincuenta años es casi el doble que los menores de veinticinco.

En fin, esto solo nos muestra que el emprendimiento es una actividad humana que se ajusta a cualidades que unas personas desarrollan y otras no tanto, como la actitud, curiosidad, iniciativa y capacidad de trabajo.

Y como dice Ecequiel Barricart en su libro Think Punk, ‘Los cuarenta son esos años en que ya no tienes «el coño para ruidos». Has sacrificado tanto para que nadie te moviera del sofá que ya sabes exactamente quién eres, dónde estás y con quien. Quizá no sepas muy bien para qué, y es ahí donde reside la gran cuestión de la vida justo en ese momento en el que te preguntas: ¿pero qué hago yo aquí? ¿qué charco es este?’

Y justamente es que los cuarenta son la edad que en que se produce un nuevo despertar, esa necesidad de encontrar un nuevo sentido, o reforzar el que ya le has dado a la vida, de cuestionar todo lo que has hecho y lo que te gustaría hacer, de tomar las riendas de tu vida y vivirla a tu manera.

Escritorio con un papel y un sobre y una mano de hombre sujetando un bolígrafo
Nadie sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta.
Publio Siro

¿A qué nos enfrentamos al emprender?

Al vacío. No sabes qué va a pasar, por más que tengas un plan de negocios magnifico no sabes si lo que haces va a tener la acogida que esperabas, si va a estallar una crisis económica o una guerra.

Además de los imprevistos, emprender cuando ya tienes cierta edad genera reacciones de apoyo de tu entorno más cercano: ¿estás seguro de lo que vas a hacer? ¿por qué no te buscas mejor un trabajo? ¿no es mejor prepararte una oposición?

Por otra parte, están las tareas administrativas que llevan su tiempo y cuestan dinero si las tercerizas en un profesional.

Y como esto se trata de una aventura pues hay que sumarle el vértigo de las muchas horas de trabajo que habrá que invertir para que el proyecto se ponga en marcha.

Cuando ya lo tienes listo hay que comunicar tu proyecto al mundo, contarlo y hacer que les interese y que te den su dinero por lo que haces. En esto te puedo ayudar 😉 sólo tienes que contactarme.

Vamos a ver las 10 razones para emprender a los cuarenta:

  • Experiencia, ya tienes una larga trayectoria en el mundo laboral que te permite ser un experto en lo que haces, conoce el mercado y las posibilidades.

  • Autoconocimiento, a esta edad conoces perfectamente tus fortalezas y debilidades, sabes en qué eres bueno y qué no se te da bien.

  • Mayor longevidad, sí así es, las esperanzas de vida han aumentado hasta los 80,4 en hombres y 85,7 en mujeres, de modo que estamos frente a unos 25 años más de trabajo antes de jubilarnos.

  • Envejecimiento poblacional, según el libro Silver Surfers de Raquel roca, debemos prepararnos para una longevidad profesional activa.

  • Motivación, como os había dicho es una edad en que empezamos a cuestionarnos nuestro papel en el mundo y queremos aportar algo.

  • Networking, como resultado de los años de trabajo se tiene una agenda de contactos muy amplia que te permitirán difundir tu proyecto y generar redes de colaboración.

  • Visión a largo plazo, ser cuarentón/a te permite ver la vida y los proyectos de una manera diferente, con una proyección a más largo plazo.

  • Compromiso, a esta edad ya sabes que es lo que quieres y vas a trabajar duro para conseguirlo.

  • Mayor estabilidad financiera, no en todos los casos, pero muchas personas que pasan los 40 han trabajado y logrado crear un colchón económico que le brinda seguridad para emprender.

  • Capacidad de trabajo, a estas alturas eres capaz de cumplir con las tareas plateadas optimizando tiempos y recursos.

Emprender es una de las decisiones más complejas que se puede tomar cuando tienes más de cuarenta años, una familia y un estilo de vida que mantener.

Implica tomar las riendas de tu vida financiera y no depender de un empleador que te diga cuánto vas a cobrar por tu tiempo y tu trabajo, cuando vas a hacerlo y hasta cuándo.

Es asumir la capacidad que tienes como profesional de crear, innovar y explorar alternativas que te permitan vivir bien haciendo lo que realmente te apasiona, teniendo tiempo para ti y tu familia.